Ir al contenido principal

Nada personal 90



Y no vayas a llorar ( si es que lo haces una madrugada de esas que te cogen a traición entre la soledad y la tristeza), mi ausencia cuando abandone tu camino y te suelte de la mano, amor (que te diré amor cuando me vaya). Que no es que no te lo dijese nunca ( tú no supiste escucharlo,… ¿demasiado ocupado tal vez?). Porque esas lágrimas no las veré ( ni falta que me harán ya, te harán falta a ti y a ti te las dejo). Y no te atrevas a echar de menos lo que perdiste a pulso y con ganas (no me retengas en tu memoria ni un segundo de tu valioso tiempo, aunque dudo que lo hagas). No tendrás que borrar ni un te amo ( porque nunca los esparcí por tu suelo, que no por el mío, eso que te ahorras). Que sepas que no ganaste ninguna batalla,  tú llevabas la bandera blanca por bandera (valga la redundancia) antes de luchar siquiera. mezclada con la desidia. Pero aún así te doy mi enhorabuena (manía mía de ser tan generosa). Así que no ganaste (te rendiste) que es muy diferente. Bueno, eso de que te rendiste es mucho decir a tu favor (tú ya venías rendido). Que soy de luchar (que lo tengas claro, aunque claro sé que te quedó). Pero lucho con las mismas armas, de igual a igual, usando el mismo código de honor, de frente y no de espalda. Yo lucho con valientes que una vez que llegan se quedan y no juegan a ahora estoy y te doy migajas (y te aguantas que eso es lo que hay) y ahora me voy que me da miedo esto que pueda sentir ( y te aguantas otra vez). Con caballeros (amor) que una vez cruzan una puerta, no entran y salen y no imponen su santa y única voluntad (porque no le importa un carajo nada que no sea él mismo y él mismo, una y otra vez). No me enfrento a gente como tú, cobarde rodeado de murallas que ya no quiero escalar (me da que en tus torres, no hay dragones y a mí me gustan los dragones). Y aunque hubiese dragones apuesto mi vida, que son tan cobardes como tú ( seguro que no echan fuego por la boca,…demasiado ocupados tal vez también?). No lucho contra cobardes que guardan en el filo de la boca su abnegada entrega a sí mismo y a su maldito mundo. No lucho en guerras que de antemano sé, que las tengo ganadas porque no me lo permite mi ética y mi moral (que viene a ser lo mismo pero queda bien para rellenar texto). Así que llegados a este punto (amor),… te brindo la victoria de quedarte con lo que tienes o, con lo que no tienes o con lo que nunca tendrás (no me llevo nada, porque nada me diste y, espero que seas feliz haciéndole el amor apasionadamente, a tu soledad en las noches de luna llena). Y me llevo todo lo que te di y no quisiste (esta frase es de una canción, no me atribuyo lo que no es mío). Supongo que a estas alturas te habrás percatado de por qué te llamo amor, ¿no?,…( porque acabo de irme).
(20/05/2015) 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Te escribo esta carta para decirte que te amo

Te escribo esta carta para decirte que no he dejado de amarte ni uno sólo de mis días. Que mi mayor fortuna, fue que nuestros caminos se uniesen en un mismo punto. Que nunca me venció el cansancio cuando tuve que subir cada peldaňo que me llevó a tu corazón. Ni me arrepiento de todas las batallas que me tocó librar para proclamarme vencedor de tu amor. Te escribo esta carta para decirte que aún guardo los poemas que tantas veces derrochó mi pluma en tu honor. Y todos los sonetos que me acercaron a ti. Recuerdo cada vocal, cada consonante que mi boca le susurra a tu oído, cuándo duermo junto a ti. Hasta las sábanas están llenas de versos, porque cuándo hacemos el amor, es pura poesía. Te amo por encima de todas las cosas. Más allá de las nubes. Del sol. En cada aurora, te amo. En mis recuerdos. Estás en cada estancia de mis pensamientos. Lo ocupas todo y te amo. Te amo en pasado, en presente y en futuro. Hay maletas enteras llenas de nuestras risas, de nuestros momentos, de nuestras p…

Nada personal 123

Tus ojos, paisaje donde me detendré a cada minuto. Tu voz, canción con estribillo que deleitarán a mis oídos. Tus manos, amarras de las que no me soltaré. Pero tu boca...,tu boca será el lugar del cual nunca querré volver. (09/06/2015)

Nada que hacer

- ¿ Y no hay nada qué hacer ya? No sé. Piénsalo.
- ¿ Hacer con qué?
- Ya sabes de lo que te estoy hablando. No te pases de lista conmigo, anda.
- ¿ Acaso cambia el caballo sólo porque le pintes rayas negras? No pasa a ser cebra por eso ¿no?
- Esa frase no es tuya, mística. Que te pones muy mística, hija.
- No. No es mía. La acabo de oír por la televisión.
- ¿ Aún te acuerdas de él?
- Claro.
- ¿Cuánto?
- No puedo ni decirlo. Supongo que mucho.
- ¿Supones?
- .......(silencio).
- ¿ Lo extrañas ahora mismo?
- No. Ahora mismo no. Siempre.
- ¿ Y por qué no se lo dices?
- Hay momentos en el día, esos momentos donde la nostalgia y el amor me puede, que me entran unas ganas enorme de gritárselo a la puta cara. Pero hay algo muy fuerte que me frena.
- ¿ Qué es eso tan fuerte que te pueda parar a ti? A ti. Que no te frena ni una flota de trenes de mercancías...
- Él y su maldita estupidez. Eso me frena.
- Vaya. Me acabas de dejar sin palabras.
- Mejor. Así no tengo que oírte. ¿ No tienes nada m…