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El tiempo

A veces te parecerá que me quedo inmóvil. Como estatua de piedra. Me pedirás miles de veces que me quede quieto y otras en cambio, me rogarás que vuele. Crees que me inmovilizas cuándo llueve y miras nostálgica a través de la ventana de la cocina. O cuándo observas a esa pareja que se besan en el banco del parque. O cuándo un amor te da de lleno y te rompe en pedazos. O cuándo las noches se te hacen eternas por tanta soledad.  Crees que puedo moverme según tus deseos. Yo nunca tuve dueño ni dueña. Nadie es capaz de someterme. Es más, ni siquiera rozarme pueden. Siempre fui libre. No tengo cadenas, nada me ata. No soy compasivo. Me pides cosas de las que carezco. No tengo piedad. Siempre iré en tu contra. Creo que no lo acabas de entender. Puedes llorar, suplicar o volverte loca. Soy impasible. Relativo, eso dicen de mí los mejores poetas. Hasta dicen que soy el único que cura heridas y da la razón a quién la tiene. Ni corro, ni vuelo, ni me paro jamás. Voy al ritmo que tengo que ...

Devuélveme

Devuélveme todas las cosas que eran mias y que tú sin permiso te llevaste. Devuélveme todos mis días, mi primavera y mis flores. Mi invierno, mi frío y mi lluvia. Mi verano, mi sol, mis atardeceres y mi calor. Mis días de playas y mis noches de lunas plateadas.También mis estrellas. Mi otoño, mi viento y mis remolinos de hojarascas. Mis tardes de cine y mis palomitas. Mis amaneceres radiantes que se colaban por mi ventana. Devuélveme hasta la ventana. Que sólo dejaste oscuridad. No entra el sol por ningún lado. Los rincones de mi alma están llenos de puras soledades. Es demasiado para mí. No soy tan fuerte. Devuélveme mis risas y hasta mis lágrimas. Mis canciones, mis letras y mis hojas de papel escritos. Mi lapicero y la pluma que me regaló mi padre. Mis olores, mi esencia y mi yo. También mi camino. Te lo llevaste y me perdí. Tú llegaste sin nada. Todo aquello era mio. Necesito un juez que me admita a trámite esta demanda.

Ella es así

A veces viene y otras desaparece. Hoy es roca dura, nadie la mueve, cómo si estuviese hecha de granito. Hoy es hielo. Iceberg. Fría cómo el témpano. Nada le llega. Nada la inmuta. Hoy me olvida y me hace prisionero de su falta de memoria. Hoy no me llama. No me nombra. Y me mata con su indiferencia. Y me hace eterno esclavo de su silencio. Sin embargo, otras veces se convierte en fuego que me aprisiona. En volcán que me arrasa. Y sus risas, sus abrazos y sus besos, calman cualquier martirio que me haya provocado. Me lleva a una vida de montaña rusa de emociones. Y me eleva para otras veces, dejarme caer en picado. Y me quema y me hiela. Y me hace feliz y al minuto siguiente me hace desgraciado. Y me ama y me aparta. Y la nombro y no escucha. Y me marcho y regresa. Hoy es un paisaje de colores y maňana, un día con nubes en lo alto. Hoy me da las llaves de su alma y mañana me las arrebata. Hoy me entrega los tesoros de todos sus cofres y mañana me deja con las manos vacías. Ella es as...

Se vende

Sé que por el pueblo se comenta que un amor me dejó seca. Que me deshojó cómo una flor y no quedó de mí ni los restos. Y que el halo de tristeza que me cubre se puede divisar a kilómetros. Me importa un puto carajo lo que hablen de mi, los rumores en las esquinas y las murmuraciones de las señoras al verme pasar. Bastante trabajo tengo con intentar  recoger los trozos de este maldito corazón roto. Se me resbalan los pedazos como agua entre las manos y me es imposible unirlos. Mi alma al mejor postor porque volviera a su estado original. Hoy me decidí. Lo mejor será ponerlo en venta. Lo mismo encuentro a alguien a quién  le gusten los puzles difíciles de montar y resulta que lo compra. Claro que, tendrá que aceptar que va sin ticket, está sin garantía y no se admite devolución.

Un mundo sin ella

Sé que tal vez suene egoísta, pero no quiero vivir si no está ella. No quiero un mundo si ella no lo habita. No quiero andar si no va de mi mano. Se fue así, sin más, sin darme tiempo siquiera a despedirme.Tengo en mi boca un adiós que le debo y  palabras que no pude pronunciar. También le debo caricias. Y besos. Y sonrisas. Y paseos. Y mañanas de sol. Y desayunos con tostadas. Y tardes en la playa. Lo mismo, allí dónde se encuentre, esté esperando que a mi también me llegue la hora de partir. Entonces podré volver a llenar este vacío inmenso que ahora es mi vida y tal vez pueda saldar todas esas deudas. Pero mientras tanto, veo los días pasar delante de mí, sólo los veo. Porque vivirlos, no los vivo. Se detuvo el tiempo y yo me paré con él. Ni siquiera busco razones para vivir. Porque no las hay, no las tengo. Mi razón era ella y ya no está. Sólo me quedan preguntas, lágrimas, soledad y miles de horas paradas en el reloj que hay en el salón. No quiero vivir un instante, ni siqu...

La despedida

Si vas a irte te rogaría dejar todo cómo estaba. Procura no llenar mi corazón de cicatrices, mi vida de vacíos y deja las nubes dónde yo las tenía. Las necesito porque a veces el sol pega  fuerte y me molesta en los ojos. Esos días en los que olvido las gafas de sol en casa. Procura también  dejar mis noches y mis días cómo te los encontraste a tu llegada. Lo que sí puedes llevarte es la molestia de decirme adiós. Aborrecí siempre esa palabra.

El mago

No eras mago y sin embargo cogiste mi vida, mi mundo y todo el amor que te tenía e hiciste una bola de papel arrugado. La pusiste en la palma de tu mano y de un sólo soplido lo hiciste desaparecer. No dejaste ni el recuerdo. Yo no creía en la magia. Tú... me obligaste.