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Mostrando las entradas etiquetadas como Un mundo entero encerrado en pocas líneas.

Amores descosidos

Hay amores descosidos por sus costuras. Amores que por cualquier motivo se van deshilachando por el camino y en el tiempo. Amores que permanecen rezagados dentro nuestro. Silenciosos pero latentes, gritándote que no lo dejes ir del todo. Hay amores maltratados por la distancia, envenenados de errores y ausencias. Amores que terminan pero que nunca se van para siempre. Estos amores se vuelven a coser con más amor, con nuevos besos y con nuevas ilusiones y si rematas bien las puntadas, pueden durar toda una vida sin que nadie se de cuenta donde esconden los hilos con los que un día lo arreglaste. (14/02/2015)

Silencio en el tintero

Las palabras, hace semanas que están llenas de silencios. Silencios que gritan en mi interior y retumban en las paredes. Que condenado folio blanco, con su inmaculado color que tantas veces me mira y me hiere. Y que maldita la pluma que no derrama ni una gota de tinta. Hasta el tintero se secó. Ya no escribe sobre amores prohibidos, ni desamores. Ni sobre la soledad que emerge una y otra vez. Tampoco escribe sobre amores con final feliz ni sobre amores desgraciados. Se han secado los te amo y los te quiero. Se le fue la tinta como sangre emanando de una herida abierta. He intentado recogerla, pero lo único que he conseguido es poner todo perdido. Encima me toca limpiar el desastre ocasionado. En mis manos, quedan las huellas de ese tintero que tantas veces derrochó poemas en su nombre. A tu nombre. Que lo mismo escribía a la vida que a la muerte. Muerto el tintero y rotos los hilos que tantas letras unió en tardes como esta. El sol sigue entrando por mi ventana y la luna sigue espera...

Maldita la duda

Se sentó en su misma mesa. Cruzó su misma esquina. Respiró su mismo aire. Anduvo sus mismos pasos. Miró en su misma dirección. Y en su nuca se instaló su aliento. Lo sentía detrás. Y le gustaba. Su solo presencia convertía su piel en sensaciones desordenadas. En piezas de puzzles que no acababan de encajar. La confundía, la arrastraba. La llamaba sin que la  nombrase. Lo sentía sin que la tocase. Y no había una fibra de su ser que no quisiese emprender la huída. Pero también ansiaba quería quedarse. Le había desarticulado todas las horas del día en un minuto. Sin buscarlo. Por casualidad. Solo pasaba por allí. Iba de paso. Ni siquiera era su camino habitual. Lo peor. Que sabía que él, era consciente de ello. Era como un hábil herrero capaz de convertirla en hierro fundido. Y deseó convertirlo en cigarrillo para tenerlo entre sus dedos y aspirarlo hasta que le estallasen los pulmones. Sin monóxido de carbono que la dañase, pero con la letal certeza de que aquello la mataría. ...

Hielo en el corazón

Hoy me ha sorprendido tu recuerdo. Me he levantado y he oído el chasquido de mi memoria resquebrajarse. La tenía bien cerrada, amurallada y acristalada. O eso creía. Pero al ir a beber mi zumo de naranja habitual, me he atragantado con recuerdos enterrados y promesas no cumplidas. Y mira que le  puse  llaves, cadenas, candados y hasta un muro de cristal blindado. No tengo idea de que lo que ha fallado. Pero me ha venido a visitar hasta tu olor. He recordado que te gustaba el color blanco. Y tus camisas impecables. Y la raya de tus pantalones. Y aquel abrigo tuyo azul marino, con multitud de bolsillos interiores. Y la costumbre de ducharte por las mañanas. Y tu manía de dejar el dentífrico abierto encima del lavabo. He recordado tu despedida de tinta azul, en una nota blanca encima de la almohada. Fíjate, a ti que no se te dio nunca bien escribir y resulta, que me dejaste por testigos unas letras. Por cierto, me costó trabajo entenderlas. Escribías fatal. En cambio, supiste ...

Perdóname los silencios

Perdóname la cobardía de escribir palabras en versos y no ser capaces de decírtelas a ti. Perdóname mis ausencias, mis idas y mis vueltas. Perdóname mis silencios. Los pinté de colores para que no te dolieran demasiado y no te dejara la vida en blanco y negro.Perdóname cada lágrima que te hice derramar, perdonáme cada uno de tus suspiros envuelto en lamento. Perdona los gritos que callaste y te hirieron cómo aristas de cristal. Perdóname las despedidas sin despedidas, que tuviste que soportar cómo un auténtico guerrero con armadura y espada. Te empeñaste y quisiste guardar en tu alma, mi alma. Y  mis pasos, mis sonrisas, mis desvaríos, mis ojos. Las flores que me gustaban, la letra de nuestra canción. Las palabras calladas, las que se dijeron, las que se ocultaron y las que murieron detrás de cada línea, de cada párrafo. Guárdaste hasta las que se quedaron mudas a orillas de nuestras bocas. Perdóname tus ganas de convertirme en poema para así leerme cuándo me extrañas. No soy muj...

Lunes. Día de limpieza.

Hoy es día de limpieza. Es lunes y el fin de semana los suelo usar para descansar. Toca recoger y ordenar. Empezaré con tu necedad. Esa las barreré e irán al cubo de la basura. He conocido a muchos necios. Qué manía de ir proliferando por ahí. Pero tú tienes el honor de ser el más grande, el mejor. Te superas cada día. Creo que llevas entrenando mucho tiempo o tal vez ya naciste así. No sé. Pero lo haces genial. Deberían de dar medallas. Te llevarías la de oro. Las palabras e ilusiones que intentaste venderme envueltas en papel celofán las tiraré directamente al retrete. Espero que sean biodegradable y no contamine ningún río. Sólo faltaba que muriesen peces por mi imprudencia. El papel celofán, al cubo de la basura también. Me molesta sobremanera ese ruido que hace. Y el color qué elegiste. Por dios! No hace juego con el sofá. Desentona y rompe la armonía. Y ya por último, tampoco es cuestión de acabar agotada, terminaré por quemar los sueños que con tanto ahínco quisiste que te com...

Me gusta el café, pero...

Y fíjate qué caprichosa puede llegar a ser la vida. Hice mi vida y tú la tuya. Pero un día desviamos nuestros pasos y nos vimos recorriendo la misma senda. Y resulta que me he dado cuenta, que quiero oler la misma fragancia que te llega a ti. Y quiero bailar al compás de la música que tú escuches. Y deseo que las mariposas que ahora me habitan, aleteen al compás de las que te habitan a ti. Porque eres la ilusión que me faltaba y porque te hice soñar de nuevo. Y aunque aún no estemos juntos, no me parará eso para luchar por ti, por esto. Que ya hay muchos amores rotos por cobardes y no quiero que nosotros terminemos así. Que quiero ser la dueña de tu alma y la reina de tus mañanas, princesa de tus tardes y amante de tus noches. Que lucharé porque tus besos sean mios. Y yo me encargaré de hacerte volver a vivir. Que tenemos derecho. Que no quiero ser felíz si no es tu lado. Ya está bien de tantos vacios, teniendo tanto que darnos. Que quiero recorrer el camino que me depare  la vi...

Mentiras con sabor a menta

Te escribo esta nota para decirte que me voy. Y me llevo todo lo que es mio. Me llevo esos zapatos de tacón que te encantaban. Los otros que son planos te los puedes quedar, no me gustaron nunca. Y todo mi ropa interior de los cajones del dormitorio. Me llevo mis palabras que no te llegaron ni te importaron. También me llevo mis cuadernos, mis bolígrafos y la pluma que me regalaste, que cómo la compraste con mi dinero, pues mía es. Y mi máquina de escribir, con sus teclas rotas, aún falla la m y la s. Dijiste de arreglarlo un día, pero ya lo arreglaré yo. Me llevo mi música, tus oídos no están hechos para entender ciertas letras. En el frigorífico te he dejado la cena. Para que no me llames vengativa o rencorosa. En una fuente encontrarás todas tus mentiras. Las he puesto ahí, para que no se estropeen. Lo mismo, como son tuyas, inventas una receta y a lo mejor las digieres. Yo, si te he de ser sincera, intenté tragármelas, pero me fue imposible. No me pasaron de la garganta. Lo peo...

Mariposa tatuada

Soledad esparcida en el mismo aire, en la misma casa. Cada cuál lleva esa soledad a su manera. Miran por la misma ventana, pero no ven lo mismo. El amor se quedó entre las paredes que ahora usan para ocultarse el uno del otro. Hasta procuran no mirarse cuándo se sientan a comer a la misma mesa. Aquél hogar que construyeron ahora es una cárcel con los muros demasiado gruesos. Demasiadas vueltas de llave tiene el candado que los encierran. Él, se hace el tonto y hace cómo que no se da cuenta. Ella, que ya no cree en el amor, lo busca en los libros. Se los inventa. La ilusión se ahogó en una cama que ya no usan. En unas sábanas que permanecen guardadas en el ultimo cajón de la cómoda. Ni siquiera los cigarrillos que fuman, son del mismo paquete. Hasta la ropa en el tendedero las tienden aparte. Una cuerda para él y otra cuerda para ella. Y se callan. Y aquello los hace cobardes. Los cepillos de dientes, permanecen juntos en el mismo vaso, pero se los cepillan a horas diferentes. Para no...

Carta al corazón

Querido y estúpido corazón: Te escribo esta carta porque he de decirte algo. Y va en serio. No lo ames. Porque amarlo es como querer ponerle cadenas al tiempo. Imposible. Es pretender que la luna no salga cada noche o que el invierno no llegue. El, es un muro dónde te estrellas una y otra vez. Bueno, muro no. Montaña con salientes peligrosos. Y tú , no cejas en el empeño de convertirte en escalador. Y claro, terminas siempre en el fondo del barranco. Borra de tu memoria el tacto de sus manos. No seas tan cabezota. Ya se fue, ¿ no?. Pues a otra cosa mariposa. Será por hombres!!. Pero tú, erre que erre. Aún te queda la vana esperanza de que vuelva. Y lo esperas en silencio. Casi sin latir, cómo si anduvieses de puntilla. Mientras vas remendado las heridas que no dejan de sangrar. El hilo que compraste creo que no es el correcto. Eres hasta tonto. El que te lo vendió, te estafó. Hay que ser imbécil. Sé que tal vez, esté siendo dura. Pero tú no guardas un ápice de piedad  hacia ...

El arquitecto de las letras

Eres el poeta que derramando letras forma un poema, pretendiendo no dejar que me mantenga en pie. Construyes un puente con tus palabras para que yo lo cruce. Pero me mantengo firme a pesar de mi indecisión. Y guardo mis ganas en el bolsillo de mi vestido. Sé hasta dónde de profundo pueden calar unas palabras. Eres arquitecto capaz de construir besos en versos, caricias en prosa, amor en rimas y deseos en sonetos. Ingeniero de sílabas que crea un mundo entero en una estrofa. Y me atrapas, puede ser. Y lo admito, a ratos lo admito. Pero te diré algo. Si algo he aprendido es que los que escriben son mentirosos. Se inventan  ilusiones, palpitar de corazones. Se inventan historias, amor y desamores. Y están completamente locos. Y no te creo. Para nada te creo. Y aunque el alma de un escritor es única y diferente, sigo sin creerte. Será porque cuándo tú jugabas a escribir...ya era escritora yo.

Préstame tu vida

En un arrebato me gritó que cambiaba su vida por la mía, aunque sólo fuese por un día. Con una media sonrisa acepté. Cuándo vino a devolvérmela me dijo en tono airado: -Toma la mierda de vida que tienes. Me costó un mundo levantarme, me pesaba la vida en la misma espalda. No pude sonreír ni una sola vez. Evitaba llorar, pero tenía continúas ganas de hacerlo. El corazón me dolía y siempre escuché que no dolía, pero era cómo tener una caja de alfileres allí dentro. La soledad me embargaba y la tristeza se colgó de mi hombro izquierdo. El café estaba amargo por más azúcar que le eché. La comida no tenía sabor. Las ganas de hacer cosas desaparecieron. La noche se me hizo eterna y no pude deshacerme de los demonios hasta que no amaneció. Y al hacerlo, las sábanas eran auténticas losas que me impedían poder levantarme. El alma la sentía  agrietada y se escapaba el aire por ella. Respirar me costaba verdaderos esfuerzos. La nostalgia y la melancolía se convirtieron en fantasmas perma...

Sábados

Amaba el sexto día de la semana porque estaba ella. Adoraba esos días  de zumo de naranja y café con tostadas, untadas de mermelada de fresa para él y de melocotón para ella. De risas tempranas por cualquier tontería y los ratos de estar un poco más en la cama. Los sábados de sábanas revueltas y  la pereza de meterse en la ducha . De mariposas constantes, revueltas  y locas en su estómago. Sábados de besos por cada rincón de la casa. De te quiero susurrados a cada minuto al oído. De caricias rodadas por la piel. De horas paradas y de eternos momentos.Qué ironía y que crueldad la de aquella mujer. Se llevó todos sus sábados y le dejó sólo el calendario que se encargaba de gritarle, que quisiera o no quisiera... el sábado regresaría una vez a la semana.

El tiempo

A veces te parecerá que me quedo inmóvil. Como estatua de piedra. Me pedirás miles de veces que me quede quieto y otras en cambio, me rogarás que vuele. Crees que me inmovilizas cuándo llueve y miras nostálgica a través de la ventana de la cocina. O cuándo observas a esa pareja que se besan en el banco del parque. O cuándo un amor te da de lleno y te rompe en pedazos. O cuándo las noches se te hacen eternas por tanta soledad.  Crees que puedo moverme según tus deseos. Yo nunca tuve dueño ni dueña. Nadie es capaz de someterme. Es más, ni siquiera rozarme pueden. Siempre fui libre. No tengo cadenas, nada me ata. No soy compasivo. Me pides cosas de las que carezco. No tengo piedad. Siempre iré en tu contra. Creo que no lo acabas de entender. Puedes llorar, suplicar o volverte loca. Soy impasible. Relativo, eso dicen de mí los mejores poetas. Hasta dicen que soy el único que cura heridas y da la razón a quién la tiene. Ni corro, ni vuelo, ni me paro jamás. Voy al ritmo que tengo que ...

Se vende

Sé que por el pueblo se comenta que un amor me dejó seca. Que me deshojó cómo una flor y no quedó de mí ni los restos. Y que el halo de tristeza que me cubre se puede divisar a kilómetros. Me importa un puto carajo lo que hablen de mi, los rumores en las esquinas y las murmuraciones de las señoras al verme pasar. Bastante trabajo tengo con intentar  recoger los trozos de este maldito corazón roto. Se me resbalan los pedazos como agua entre las manos y me es imposible unirlos. Mi alma al mejor postor porque volviera a su estado original. Hoy me decidí. Lo mejor será ponerlo en venta. Lo mismo encuentro a alguien a quién  le gusten los puzles difíciles de montar y resulta que lo compra. Claro que, tendrá que aceptar que va sin ticket, está sin garantía y no se admite devolución.

El mago

No eras mago y sin embargo cogiste mi vida, mi mundo y todo el amor que te tenía e hiciste una bola de papel arrugado. La pusiste en la palma de tu mano y de un sólo soplido lo hiciste desaparecer. No dejaste ni el recuerdo. Yo no creía en la magia. Tú... me obligaste.

Amor callado

 Convirtió al amor de su vida en canción. Y para sentirla, la hizo sensación. Para verla se inventó un amanecer y para retenerla en sus ojos la hizo imagen. Para recrearse en ella la convirtió en historia y en ciudad para pasearla. En fragancia para olerla y en risas para que lo alegrara. Hasta la convirtió en tatuaje para grabarla. Para quererla usó su corazón y para amarla acudió a su alma. En poeta, para leerla y en soñador para soñarla. Pero nunca encontró los recursos...para que ella se enterara.

Eres

Eres la ilusión que se siente y no se puede mostrar. El beso que se desea y muere al principio de una boca. Eres ese amor que se encuentra una vez en la vida, sin embargo, el más doloroso, el que más agonía derrama por imposible. Eres ese camino que se recorre aún sabiendo que tal vez, no te hallaré al final. Eres el rocío de la mañana, el sol y las nubes. Eres la ola que rompe en una orilla, el deseo que me consume. La carta que espero en mi buzón. Eres la vana esperanza que a pesar de todo me queda. La mirada que procuro evitar. La voz que intento que no me llegue. El frío que me cala. Eres la música que me deja parada. Juraría que hasta el viento lleva tu nombre. Eres la luna blanca en cuarto menguante y también cuándo está llena. El arcoiris después de la lluvia y las figuras de barro que tengo en el jardin. Eres la espera en una parada de autobús, el tren que se oye a lo lejos, los sueños que se guardan bajo la almohada. El barco que se encalló en una playa. Por ser, eres hast...

Yo no pedía tanto

Yo no pedía tanto. Sólo que la soledad dejara de tocarme el hombro a cada rato. Que la tristeza dejara de doblarme la espalda y que el llanto se fuera al mismo carajo. Sólo pedía que supieras ponerme el café a mi gusto y que ya de paso te trajeras el azúcar, la leche, tu risa y tu vida. ¿ Era mucho pedir?.

Cerrado por vacaciones

Hoy no quiero que nadie se acerque a mí, bajo ningún concepto. Ni bajo las mentiras de unos falsos te quiero ni nada que se le asemeje. Que nadie intente tocar  mi corazón contándome historietas estúpidas e inútiles. Hoy no quiero palabras, ni acciones. Paso de amores baratos, que la dejan a una luego para el puto arrastre. Con la soledad colgada a la espalda y con miles de preguntas en los zapatos. Hoy, cierro por vacaciones y no sé cuándo volveré. Estoy harta de gente que usan el corazón de una, como balón de fútbol. Juegan, lo patean y cuándo se cansan, lo deja abandonado al lado de la portería. Como dice la frase : " No pido que me amen, con que no me jodan es suficiente" . Quedan advertidos.