Hay amores descosidos por sus costuras. Amores que por cualquier motivo se van deshilachando por el camino y en el tiempo. Amores que permanecen rezagados dentro nuestro. Silenciosos pero latentes, gritándote que no lo dejes ir del todo. Hay amores maltratados por la distancia, envenenados de errores y ausencias. Amores que terminan pero que nunca se van para siempre. Estos amores se vuelven a coser con más amor, con nuevos besos y con nuevas ilusiones y si rematas bien las puntadas, pueden durar toda una vida sin que nadie se de cuenta donde esconden los hilos con los que un día lo arreglaste. (14/02/2015)
Este es mi lugar, dónde las letras cambian mi mundo y me daré por satisfecha si mientras lees, cambio el tuyo. Sé bienvenido.