Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Un poco de misterio

El asesino de las fotos

Sabía que sería otro lunes duro. Mi compañero me pisaba los talones cuando la vimos. Se podría decir que casi la vimos a la par. El que hubiese hecho aquello no se había molestado en esconder el cuerpo. Un asesino que quería que lo cogiesen. Era muy común en los asesinos que estaban cansados de que no los pillasen. O asesinos retadores. Yo me inclinaba más por la segunda opción. Recorrí mi mirada por todos sitios esperando ver un cartel que pusiese: “¿Os dejo mi nombre y mi dirección? ¿Se puede ser tan idiota?”¿Dónde os dieron la licencia?” Era el cuarto cadáver en lo que iba de mes. No seguía el mismo modus operandi. Sabíamos que era el mismo, porque dejaba pétalos de rosas y una película de fotos de la victima en el cuerpo de esta. Viva. Sonriendo. De distintos días, horas y lugares. Pero no a todas las mataba igual. Ninguna de la cuatro tenía nada en común. Ninguna se parecía entre ellas. Ni el pelo, ni la edad, ni la complexión. Nada. Victimas escogidas al azar. O victimas esc...

La bailarina

Noto al respirar que no hay suficiente aire para mis pulmones. La sensación de ahogo es horrible. Intento tranquilizarme ordenando a mi cerebro que lo haga. Pero tiemblo de miedo. El terror que siento es superior a la voluntad de serenarme. Intento ordenar los pensamientos. Ni siquiera sé dónde estoy. Mis manos buscan en la oscuridad algo que me ayude a ubicarme. Toco metal o algo que se le parece mucho. El temblor es cada vez mayor, la falta de aire me produce pavor.  La cabeza me retumba y el dolor es lacerante en la sien. Me toco sin poder dejar de temblar y siento cómo mi mano se llena de algo viscoso. Sangre sin duda. Intento concentrarme y recordar algo. Fogonazos de imágenes hacen que el dolor de cabeza aumente. Recuerdo que casi estaba por llegar a casa. Oí pasos acelerados detrás de mí. Me giré y lo siguiente que recuerdo es estar dónde quiera que esté ahora. No logro recordar nada más. Bueno. También recuerdo que estudiaba ballet. Soñaba con ser bailarina. Visualizo mi...

Huellas de barro

Oigo el ulular de unas sirenas a lo lejos. Me despiertan. Hace frío cuando salgo de la cama. Mucho frío. No recuerdo un otoño tan gélido. Miro por la ventana. Los cristales están helados. La lluvia de los últimos días ha dejado grandes surcos en la tierra. Tengo tanto frío. Bajo al salón. Necesito algo de calor y la chimenea me lo proporcionará. Acerco las manos para calentarme pero no siento calor. Me las miro y veo que no tengo mi alianza. No recuerdo habérmela quitado. Nunca me la quito. Me levanto y vuelvo sobre mis pasos y entonces, las veo. Huellas de barro por todo el salón. Aquello me encoge el corazón. Lo siento latir en la garganta. El miedo me atenaza. Subo las escaleras con sigilo, procurando no hacer ruido. Hay huellas también en ellas. Llego de nuevo a los pies de la cama. Me fijo en el espejo que refleja mi imagen. El barro me cubre. No entiendo nada. No consigo recordar haber salido fuera y mucho menos, haberme metido en la cama así. Siento movimiento detrás de mí y m...