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Nada personal 47

Hoy he visitado aquel lugar donde fuimos juntos. Para probarme a mí misma. Para comprobar que el dolor y la nostalgia no le ganarían la batalla a mis lágrimas. Y en efecto, así ha sido. He sido capaz de no derramar una sola lágrima (aunque he de admitir que fue porque las anudé a mi garganta con fuerza). He paseado tranquila (por decirlo de alguna manera), por las huellas que en el sitio se quedaron (y he podido respirar). No me he ahogado de pena (por poco). Eso sí, no he sacado las manos de los bolsillos ni para fumar (y mira que fumo), pero no quería que nadie se diese cuenta de que temblaban (el temblor es una de las cosas que aún no controlo). Y aunque tu sombra planeaba por allí, he hecho como que no la he visto (todo un logro teniendo en cuenta que estaba por abrazarla). He tomado café en la misma cafetería donde me tomé contigo ese trozo de tarta de chocolate (pero esta vez no he mirado ni para la vitrina). Iba a sentarme en la misma mesa (pero sabía que aquello sería apretarme demasiado a mí misma y no soy tan fuerte). Y he bajado por aquellas escaleras donde estuve a punto de caerme porque llevaba aquellos zapatos con demasiado tacón para mí (pues casi tropiezo otra vez, torpe soy bajando escaleras). Cuando he llegado a casa (toda orgullosa de mí), he tenido que volver a salir (hoy ando despistada),…me había dejado el alma allí.
(21/04/2015)

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