Ir al contenido principal

Matrícula de honor para mí.

Y juro por mi vida que la quería a morir, pero no debí hacerlo bien porque la he perdido. Y con ella se me han ido los días en que me creía el rey de su vida. Fui derramando gota a gota y sin darme cuenta, la hiel de mis errores por las piedras que formaban nuestro amor, hiel que ahora me he de beber sorbo a sorbo. Y amarga. No solo en el paladar sino en el alma. Y ya no sé que hacer para recuperarla, ni que palabras pronunciar para que vuelva. Se ha convertido en ventanas cerradas de hierros forjados a cal y canto. Y no sé como llegar a ese corazón que hasta no hace mucho, latía por mí. Y me mata los recuerdos de su respiración tranquila cuando dormía segura junto a mí. Y el recuerdo de su piel a la que tantas veces dibujé lienzos de caricias interminables. Y Agonizo con el recuerdo de su boca que me brindó tanto amor escondido entre besos tiernos a veces, salvajes otras. Y lo peor es, que presiento que no es que me esté muriendo ya, sino las veces que moriré día tras día. Eterna agonía de no tenerla. De haberla perdido. Y vivir sin ella, no es vivir. Matrícula de honor para mí, por mi necedad. Matrícula de honor para mí, por haberme dado cuenta tarde. Si alguien la ve por ahí, díganle que la amo. Que fui un estúpido pero que la amo. Que siempre la amé. Y que me niego a cumplir la condena de su ausencia. Aún sabiendo... que ya la estoy cumpliendo.

(12/02/2015)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una de Caperucita

 - ¿Puedo hablarte o me vas a vacilar cómo siempre? - No sé. Prueba... - ¿Estás enfadada? - No. - ¿Y por qué estás tan callada, si tú no te callas ni debajo de agua? - Estoy pensando. - ¿Pensando en qué? - En como le irá a Caperucita con el conejo de Alicia y si seguirá viendo el país de las maravillas. - ¿ En serio piensas en eso? - No. - Que graciosa la nota ¿ Entonces? Algo te ronda la cabeza. - Pienso en el lobo. Tan feroz y no supo retener ni a una niña. Que infeliz ¿no? _ ¿No puedes dejar de vacilarme? - Me cuesta.Te me pones tan a tiro... - ¿ Cuándo será que te hable y me contestes amablemente? Sin pullas, sin que me vaciles. Sin hacerte la lista. Sin dártelas de sabelotodo. Conseguirás que deje de hablarte un día. - ..... ( Silencio). - Lo echas de menos. Te lo noto. Aunque no lo nombres. Aunque ya no seas la misma. Pero lo sigues extrañando. Es eso lo que te pasa. ¿Estoy equivocada? - No. No estás equivocada. - Que raro que me des la razón. Debes de esta...

Nada personal 123

Tus ojos, paisaje donde me detendré a cada minuto. Tu voz, canción con estribillo que deleitarán a mis oídos. Tus manos, amarras de las que no me soltaré. Pero tu boca...,tu boca será el lugar del cual nunca querré volver. (09/06/2015)

Nada que hacer

- ¿ Y no hay nada qué hacer ya? No sé. Piénsalo. - ¿ Hacer con qué? - Ya sabes de lo que te estoy hablando. No te pases de lista conmigo, anda. - ¿ Acaso cambia el caballo sólo porque le pintes rayas negras? No pasa a ser cebra por eso ¿no? - Esa frase no es tuya, mística. Que te pones muy mística, hija. - No. No es mía. La acabo de oír por la televisión. - ¿ Aún te acuerdas de él? - Claro. - ¿Cuánto? - No puedo ni decirlo. Supongo que mucho. - ¿Supones? - .......(silencio). - ¿ Lo extrañas ahora mismo? - No. Ahora mismo no. Siempre. - ¿ Y por qué no se lo dices? - Hay momentos en el día, esos momentos donde la nostalgia y el amor me puede, que me entran unas ganas enorme de gritárselo a la puta cara. Pero hay algo muy fuerte que me frena. - ¿ Qué es eso tan fuerte que te pueda parar a ti? A ti. Que no te frena ni una flota de trenes de mercancías... - Él y su maldita estupidez. Eso me frena. - Vaya. Me acabas de dejar sin palabras. - Mejor. Así no tengo que oírte....