Ir al contenido principal

A destiempo

Si vas a quererme, quiéreme hoy, no mañana. Ni ayer. El ayer no existe y el mañana aún está rezagado en aquella esquina maquillándose, mientras espera paciente hacer su presentación. Quiéreme en este instante, que la vida están llenos de ellos y solemos dejarlos pasar sin darnos cuenta. Quiéreme en este segundo, no al siguiente. Que el tiempo es efímero y desaparece. La vida se convierte en un suspiro, así que no me quieras para siempre, que para siempre es demasiado tiempo y suele hacerse eterno. Y lo eterno tiende a cansarnos. No me quieras con promesas, que las promesas se convierten en cadenas y a veces no soportamos sus ataduras. Quiéreme por hoy. No me quieras a destiempo. Ni en mis ausencias ni en mis silencios. No me quieras cuándo las farolas mueran al amanecer. Ni cuando el sol se pierda por detrás de los tejados. No me quieras cuándo no esté. Quiéreme cuándo te susurre al oído, no cuándo mi voz no te alcance. Ni cuándo me esté vistiendo para marcharme. No me quieras cuándo me tomo un café a solas, ni cuándo cierre los ojos para buscar mis sueños. Quiéreme ahora que estoy contigo. Ahora que llueve, que ya sabes tú que yo soy más de lluvia que de sol. No me quieras cuándo te lanzo un beso de despedida. Quiéreme cuándo nos estemos besando. Hazlo ahora que mis letras son frescas y recién escritas en los papeles de tu alma, no cuándo el paso del tiempo las emborrone. Quiéreme ahora, en este mismo momento...no lo hagas dentro de un rato.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una de Caperucita

 - ¿Puedo hablarte o me vas a vacilar cómo siempre? - No sé. Prueba... - ¿Estás enfadada? - No. - ¿Y por qué estás tan callada, si tú no te callas ni debajo de agua? - Estoy pensando. - ¿Pensando en qué? - En como le irá a Caperucita con el conejo de Alicia y si seguirá viendo el país de las maravillas. - ¿ En serio piensas en eso? - No. - Que graciosa la nota ¿ Entonces? Algo te ronda la cabeza. - Pienso en el lobo. Tan feroz y no supo retener ni a una niña. Que infeliz ¿no? _ ¿No puedes dejar de vacilarme? - Me cuesta.Te me pones tan a tiro... - ¿ Cuándo será que te hable y me contestes amablemente? Sin pullas, sin que me vaciles. Sin hacerte la lista. Sin dártelas de sabelotodo. Conseguirás que deje de hablarte un día. - ..... ( Silencio). - Lo echas de menos. Te lo noto. Aunque no lo nombres. Aunque ya no seas la misma. Pero lo sigues extrañando. Es eso lo que te pasa. ¿Estoy equivocada? - No. No estás equivocada. - Que raro que me des la razón. Debes de esta...

Nada personal 123

Tus ojos, paisaje donde me detendré a cada minuto. Tu voz, canción con estribillo que deleitarán a mis oídos. Tus manos, amarras de las que no me soltaré. Pero tu boca...,tu boca será el lugar del cual nunca querré volver. (09/06/2015)

Nada que hacer

- ¿ Y no hay nada qué hacer ya? No sé. Piénsalo. - ¿ Hacer con qué? - Ya sabes de lo que te estoy hablando. No te pases de lista conmigo, anda. - ¿ Acaso cambia el caballo sólo porque le pintes rayas negras? No pasa a ser cebra por eso ¿no? - Esa frase no es tuya, mística. Que te pones muy mística, hija. - No. No es mía. La acabo de oír por la televisión. - ¿ Aún te acuerdas de él? - Claro. - ¿Cuánto? - No puedo ni decirlo. Supongo que mucho. - ¿Supones? - .......(silencio). - ¿ Lo extrañas ahora mismo? - No. Ahora mismo no. Siempre. - ¿ Y por qué no se lo dices? - Hay momentos en el día, esos momentos donde la nostalgia y el amor me puede, que me entran unas ganas enorme de gritárselo a la puta cara. Pero hay algo muy fuerte que me frena. - ¿ Qué es eso tan fuerte que te pueda parar a ti? A ti. Que no te frena ni una flota de trenes de mercancías... - Él y su maldita estupidez. Eso me frena. - Vaya. Me acabas de dejar sin palabras. - Mejor. Así no tengo que oírte....