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Mio


Te miro y sé que cada parte de tu ser es mio.
Mio es tu amor incondicional.
Mio es tu cariño inmenso.
Mio tus abrazos y mio tus besos.
Mio tu mirar colmada de inocencia.
Mio tus palabras.
Mio tus silencios.
Míos tus despertares y míos tus sueños.
Mio tu risa y mio tu llanto.
Míos tus tristezas y míos tus fracasos.
Míos tus victorias y míos tus desencantos.
Mio... porque naciste de mis entrañas.
Mio... porque eres mi hijo.


Dedicado a mis adorados hijos.

Todos los hijos, por mayores e independientes que sean,
siempre vuelven a ser pequeñas e indefensas criaturas
cuando están en el regazo de su madre.

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