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Háblame del sur

 Quieres que te hable del sur. Te llevaré de la mano y te contaré. Le pediré prestado al arcoiris, algunos de sus colores.  Para que me veas  azul, como el intenso azul de mi cielo. Para que me veas blanca, como las casas encaladas que preñan los pueblos de mi tierra. Me transformaré en luz clara, como la que desprende mi Huelva. Te llevaré a la orilla de mi mar y seré poesía,  mientras cae la tarde para  recitarte por Juan Ramón Jimenez.  "Estoy triste y mis ojos no lloran y no quiero los besos de nadie, mi mirada serena se pierde en el fondo callado del parque. ¿ Para qué soñar con amores si está oscura y lluviosa la tarde, y no vienen suspiros de aromas en las rodas tranquilas del aire?" Seré cualquier día de abril, para que huelas las múltiples frangancias de mis calles. Seré barca, cualquiera de esas tres carabelas que descubrieron otros mundos. Seré un rayo de sol, de ese sol que prima en Andalucía. ...

La vida es como una caja de bombones

Esto iba a ser un relato para una persona que me lo pidió y a la cual le prometí hacerlo. Pero no me sale un relato, porque mis letras tienen que ir cargados de sentimientos positivos para poder narrar a algo. En este momento no los tengo. Pero sí me sale esta reflexión. O lo quiera que sea esto. El título es por él, porque un día le pedí un poema y riéndose empezó por esa frase. Por cierto, no terminó su poema. ************* En esta vida hay gente que se cruzarán en tu vida y te harán sentir de distinta manera cada una. Hay personas que se cruzan en la tuya y cuando se van, ni te enteras porque no te han importado nunca. Los hay que te dejan huellas profundas en el alma. Otros te dejarán recuerdos para todo una vida. Los hay que con sólo escuchar una canción aparecen en tu memoria. Los hay que te dejan cicatrices, como arañazos en el corazón. Las marcas no se irán nunca. Hay personas que se convierten en parte esencial en tu vida, pero cuando se ...

La alianza y la copa

Ha guardado la alianza de matrimonio en una copa que tiene dentro de un mueble. La ha guardado a hurtadillas, como una ladrona. En su lugar se ha puesto un anillo de plata para tapar la marca que le dejó. También para no sentir ese vacío que le ha dejado en el dedo. Con el anillo guarda los restos de un matrimonio roto. Guarda los recuerdos de un amor que un día fue profundo e inmenso. Deja en aquella copa los restos de un amor que se fue yendo a la deriva poco a poco y acabó naufragando. No quedan rescoldos de aquel fuego que un día existió. Ni siquiera recuerda cuándo y qué viento apagó aquella hoguera. Juró amarlo siempre... pero la palabra siempre se ha convertido en demasiado tiempo. Incluso hay un árbol en algún lugar donde ella marcó sus nombres dentro de un corazón, donde ponía Amor Eterno. Lo mira y siente una culpabilidad que la desgarra por dentro, pero se mira al espejo y se repite una y mil veces que ella no es culpable. Es como coger una rosa y qued...

El guardián de mis secretos

La vida te volvió a poner en mi camino. Por casualidad. Por la forma caprichosa que tiene de actuar el destino, te volviste a cruzar conmigo. Y te miro... y me traes recuerdos de un ayer tantas veces añorado por mí.  Y me hablas y deseo que tu voz me lleve al mismo lugar dónde tantas veces estuvimos. Y me das dos besos a modo de saludo e intento que llegue a mí la esencia que un dia tuvo tu piel. Tú tienes tu vida, lo sé. Yo tengo mi vida, lo sabes. Pero sin querer... te hice confidente. Y me escuchas y no me juzgas. Tienes el poder de que desnude el alma ante ti y no me averguenze. Si no te busco, te mantienes ahí... en tu mundo. En cambio si lo hago, estás ahí... sin preguntas. Y me haces reír y haces que yo, sea yo. Sin máscara, sin tapujos. La vida hizo que conservaras la calidez y sensibilidad de siempre. Y cuando te llamo, llegas con los bolsillos llenos de ambas cosas. Y te escribo estas letras y no me cuesta.  Si pienso en ti, salen solas, como sola...

Premio Cojonudo

He sido galardonada con El Premio Cojonudo. Me lo ha otorgado mi gran compañera de letras Auroratris. Yo la llamo mi minina, porque le encantan los gatos, y me dio permiso para llamarla así. de cariñosamente. Mil gracias por este premio minina querida. Para poder recibir el premio en condiciones hay que cumplir los siguientes requisitos: * Colocar en tu blog la imagen de la medalla “The Cojonudo´s Blog Award” * Agradecer al blog-lega que te otorgó el premio. * Premiar a cinco Blogs que creas que merecen la medalla. * Contestar a cinco preguntitas de “na“ y listo.  1, 2, 3 responda otra vez. 1) ¿El libro más cojonudo que hayas leído? Caballo de Troya. Me encantó y siempre he deseado que todo aquello fuese verdad. 2) ¿La peli más cojonuda que hayas visto? Como tengo que quedarme con una sólo, me quedaré con “ A 3 metros sobre el cielo”. Tiene amor, ternura, fuerza, orgullo y también decepciones. Me gustó mucho. 3) ¿La canción más cojonuda que hayas ...

Te llamaré Jota

Se levanta del sillón para alejarse de la soledad que está sentada enfrente. No la llamó y vino sin permiso para quedarse. La mira descarada y hasta parece que se ríe de ella. A su lado sentada está la tristeza, que la mira con esos ojos tan suyos. Se retan entre ellas a ver quién de las dos puede hacerle más daño. María sale y se sienta a la orilla de un mar que se imagina. Donde él vive no hay mar y por eso lo espera allí, sentada en la arena ahora fría mientras mira al horizonte. Se alejó de ella casi sin despedirse, sin darle tiempo a nada. Y la mata cada día con su ausencia. Ella lo llama a cada instante pero se volvió de granito y no la escucha. Se tapa los oídos porque no quiere escucharla. María lo esperará siempre aún consciente de que él jamás regresará. Y llora cada vez que piensa en él. Y suplica para que el dolor que siente en el corazón se le vaya. Y ruega en voz alta y en voz callada que la suelte. Que es su mano la que fuerte y ...

Andaba la pobre soñando despierta ( Micro )

Andaba la pobre soñando despierta. Pensó que era él la pieza que le faltaba a su vida. Y no se daba cuenta que se equivocaba. Con el corazón metido en un puño y el estómago encogido. No se enteraba todavía que los príncipes no existen. Que ella no era la princesa de la boca de fresa a la que tenían que rescatar. No se enteraba todavía que era la más ilusa de todas las ilusas. Ella puso los sentimientos sobre la mesa y él los esparció por el suelo. Y al irse los pisoteó como quién pisotea flores en un jardín sin echar la vista atrás para ver cómo han quedado. Aún no había aprendido que no se da amor al primero que te regala una sonrisa. Al primero que te hace sentir cosas ya olvidadas. Que hay que esconder un poco más los sentimientos y no tenerlos en la boca a flor de piel. Se sentó a la orilla de su alma y él no la quiso allí. Ahora camina por la vida maquillándose el corazón para que nadie note como está. Sonríe de día para que nadie se dé cuenta del...